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Pedazos

7 febrero, 2013

Solo soy una férrea estructura de ideas compuesta por frágiles pedazos de amor.

 

 

Aquí están los pedazos, de regreso al calor de la forja. Tupidos, caramelizados, vestidos con la fragancia de la desazón. Escondidos a la luz del día bajo la sombra de tu duda esquiva. Aquí están los pedazos. Enterrados con descaro desacierto, como el cofre de un pirata en el desierto, cual nenúfar posado en el pantano. Se sostienen suspendidos en el vacuo intermedio de una distancia interestelar, cosechados, uno a uno, noche a noche, del calor de tu ausencia en el lecho. Arrancados del incólume arrebato de la impaciencia. Tentando cada palmo de prosaica entrega. Aquí están los pedazos incansables, que una vez fueron uno. Rotos no, separados. Deconstruídos lentamente. Esperando.

Aquí están los pedazos. Custodiados por ángeles indemnes que pelean enfrascados en la lucha milenaria contra el devenir de los tiempos. Son los pétalos de la flor que deshojo a la vera de Caronte. Los pedazos son mi obsequio, mi pretérita ofrenda, mi apuesta contra el cosmos. Envuelta como un regalo con el papel mojado de mi piel sedienta. Son los diezmos de los dioses por el milagro de tu presencia. Son los pulmones que respiran tu existencia.  Son el contorno de tu cuerpo, las esquirlas de tu alma. Como escamas desprendidas del vello ya extinguido, que mudan y mudan y mudan. Como fragmentos escindidos de la luna. Como un reloj despiezado que mide cada segundo el tiempo de tu distancia. Aquí están mis pedazos.

Tu cariño es el nexo infuso, la argamasa que compila esta extraña arquitectura. La fragua donde se funden la calma y la agonía y dan sosiego y fortaleza a mis deudas y favores. Es la espada que cercena mis fantasmales pavores. Es la meta, la recompensa y la razón de mi existencia. Es el cordón visceral que me conecta al infinito.

 

Aquí están los pedazos, en este jardín desvencijado repleto de pasado y futuro. Son todo tuyos, para que los unas como juzgues oportuno.

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Quiero y no quiero

26 diciembre, 2012

No deseo escribirte. No deseo decir cuanto te amo. Ni describir con hermosas palabras tu belleza ni bondad. No quiero hacer banas promesas de felicidad, ni explicar porque cada noche quiero yacer a tu lado. No quiero decir que eres mi aire y sin ti, me ahogo. No quiero ahogarme. No quiero acariciar con palabras la piel intangible de tu lírica alma. No quiero decir que deseo cuidarte y tomarte de la mano o adelantarme tres pasos y dejar caramelos de amor para endulzar el camino de tu vida. No deseo escribir del jardin que quiero cuidar contigo ni quiero así reconquistar tu cariño. No quiero escribir de tus labios, tu sonrisa ni tus besos. Y que extraño y misterioso es el amor, que no quiero escribirlo, y lo hago.

Es dificil de entender, pero no quiero escribirte mi amor. Pues no existen palabras, medidas o conceptos que el hombre y la lengua puedan aportar para siquiera poder alcanzar a expresar una ínfima parte de lo que te quiero. No quiero decir nada de eso, simplemente quiero hacerlo.

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29 noviembre, 2012

Me encuentro anestesiado en tu sonrisa,

y en este placentero estado observo

como aún siendo contradictorio, quiero

despertar y explicarte una premisa

 

Sobre el césped los niños insensatos

que absortos juegan a mirar el cielo,

sus mentes elucubran sin recelos

mientras ven cirros, cúmulos y estratos.

 

Mil colores se sugieren

aunque son todas azules.

Igual da como sean las nubes,

que siempre hallan lo que quieren.

 

Y con tu búsqueda en ciernes

No te compliques con puzles

Puedes hallarme en las nubes

Y encontrar mis ojos verdes

 

Y yo que a ti solo quiero,

que todo es de color rojo,

si mi amor me abre los ojos,

siempre veo el mismo cielo.

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Entre dos damas II

18 noviembre, 2012

Esperando a que me encuentre
me estoy perdiendo a mi mismo.
Buscárame en ese abismo,
entre la vida y la muerte.

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Entre dos damas

5 noviembre, 2012

Una es fría y solitaria

y a todo mortal aguarda.

La otra rastrea gallarda

en su búsqueda diaria.

 

Y yo perdido entre dos bandos

no hallo la paz siquiera.

Entre una mujer que me espera

y otra que me está buscando.

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El muro y la lluvia.

4 noviembre, 2012

Reinaba el sonido del suicidio de las gotas de la lluvia contra el suelo y me desperté contigo a mi lado. Fue algo reconfortante tras esa breve eternidad durmiendo solo, pero no tardó mucho en dejar de ser alentador. Yacías boca arriba a pocos centímetros de mí, con tu brazo plegado sobre tu cabeza haciendo las veces de almohada y tu axila al descubierto. Me acerqué unos milímetros para disfrutar tu olor. Escuchar tu cadente respiración, mirar tu lunar, tus labios. Sentí unas ganas irrefrenables de alzar mi brazo y rodearte. Pero no pude. Como un muro invisible de miedos y lamentos que se levantaba entre tu y yo, me aterró la idea de intentarlo y despertarte. Que al despertarte tu desenvainaras ese gesto de disgusto. Que al disgustarte me apartaras y te alejaras. Que al alejarte yo me entristeciera un poco mas. Me aterró la idea de sentir y saber, que aunque tu no te apartaras, no podia abrazarte. No era lo apropiado. No te iba a apetecer. Si te apeteciese lo habrías hecho tu. En verdad, no sabía muy bien porque no podía, pero sentía que no debía hacerlo. Que casi podía tocar ese muro.

Así que me conformé con lo que ya tenia y me quedé largos minutos consolándome con la visión de tu belleza mientras reprimía ese hambre de abrazarte. En contraste con el deleite de verte, el sufrimiento de no atreverme a perderte. ¡Cuánto te amo! pienso, mientras araño unos milímetros mas a ese muro. Cuanto me gustaría poder abrazarte sin miedo. Que en ese estado cuasidormido, tuvieras la reacción primaria de devolverme el abrazo. Cuánto me gustaría poder perder ese miedo a perder lo poco que me queda. Y volví a pensar que quizá, simplemente, no te merecía. Y el muro era la prueba viviente de que el miedo había vuelto a ganar a la esperanza. Me consolé una vez mas en que al menos, estoy teniendo éxito en hacerte un poco mas feliz. Intenté acercarme un poco mas.

Entonces tu te diste media vuelta y te alejaste, antes de que me atreviera a abrazarte. Y me levanté con la esperanza de que al despertarte me dijeras, alegre, buenos días, me dieras un beso sin compasión y comenzase un nuevo y mejor dia. Y yo me fui al ordenador a desahogarme con éstas palabras y a mirar con tristeza las gotas de la lluvia.

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Hiromi y el misticismo

19 octubre, 2012
Hoy en el trabajo se ha celebrado un extraño y contradicctorio acontecimiento. Se ha hecho una celebración en la cafetería y se ha tomado una copa para celebrar los éxitos de la compañia. Una maniobra de estímulo y motivación un tanto desconcertante, pues lo único que había que celebrar era que se había recortado el sueldo de todos los empleados.
Estábamos haciendo pruebas con el sistema de sonido y usé la musica de mi móvil. De todo lo que tenia cargado en el móvil me pareció apropiado poner un disco de Hiromi Uehara. De repente llegó el presidente de la empresa y dijo que esa música estaba bien, que la dejase. Y comenzamos a charlar de Brad Meldhau, de Chick Corea y otros tantos músicos de jazz por los que compartíamos gustos. Mis compañeros ya se habían bajado a seguir trabajando mientras parte de la fiesta seguía y como era mi móvil el responsable del hilo musical, no me quedó mas remedio que estar allí solo, rodeado de gente, escuchando a Hiromi.
Y me resultó inevitable recordar aquel dia en que fui a ver un concierto de Hiromi con un amigo y allí me encontré a jade, antes de nuestro reencuentro, acompañando al que por entonces era una especie de ex novio al que ya tenía medio dejado. Ella me dice que no me compare con él, que no tiene nada que ver, pero se me hace muy difícil. Y me imagino por aquellos días a Jade con ese chaval, dándole una caricia condesciente en la barbilla como único contacto del día mientras pensaba que ya no le quería, a pocos dias para de que me llamase y nos enamoráramos, de nuevo.
Es un hecho científico que el misticismo aflora en situaciones de angustia como  la que yo estoy pasando, y recordar ese dia me sugiere una extraña relación mistica. ¿Que significado tendrá si es que lo tiene? ¿que estoy asistiendo a los últimos días de la relacion? ¿ o a los dias previos de nuestro reencuentro?
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