Condena de amor

Átame, condéname a amarte. Encadéname a tu cama y fustígame con tu lengua. Prívame de libertad, no la necesito en tu cárcel. Haz de tu boca mi castigo. Tus lágrimas: mi correctivo. Que mi mazmorra sea tu vera; escucharte, mi eterna condena. Senténciame a vivir contigo. Hazme esclavo de tus deseos. Enciérrame eternamente. Que tu futuro sea mi hado, y mi tortura, dormir a tu lado.

Amá(rra)me.

Condéname a ser padre, a servirte. Siervo sumiso de tu piel. Mi lengua, engarzada en tu entrepierna. Mi sustento será tu saliva. Tu felicidad, mi pena. Por favor… !Haz realidad mi condena! Y en mi calabozo, soñaré con la libertad privada y miraré estoico a la ventana: Mi luz será tu mirada, tus ojos serán mi cielo. Arrástrame al tribunal de lo perenne (donde mi abogado es la esperanza) y sentenciame: “Te quiero”

Fábula

¿Donde estoy? No tengo cuerpo. Coño. Estoy muerto. Me había olvidado. Así que es verdad, hay vida despues de la muerte… Cuanta luz, no se ve casi nada, me imaginaba otra cosa.

-Por favor, circule.

Coño. Si hay mas gente detras mía.

-Muy buenas.

-Que tal. ¿Tu sabes donde estamos?

-No tengo ni puta idea. Supongo que esto es el cielo.

-¿Y a que esperamos?

-No tengo ni puta idea. ¿Al juicio final tal vez? ¿A las puertas de…? ¿Como era? ¿San Pedro?

-No se, yo soy ateo.

-Ya y yo. Aunque visto lo visto… Mira toda esa gente. Somos un montón.

-Hace mucho calor. Quizá sea el infierno.
-Pues no había caído. Anda que… como todo eso sea verdad, yo he pecado al por mayor.

-Bah! Tonterías. ¿Tu como moriste?

-De cáncer.

-¿Y eso que es? ¿Una alabarda?

-¿No sabes lo que es un cáncer?

-Pues no.

-Es un… oye. ¿Tu cuanto tiempo llevas aquí?

-Aquí no pasa el tiempo.

-Yo juraría que si…

-Que va. Es una ilusión. Lo único que hay es este camino y la gente caminando en esa dirección. El paisaje es un poco monotono pero como nunca te cansas de andar…, si se le puede llamar así.

-¿Como moriste tu?

-A mi me quemaron por hereje.

-Ostia. Eso es hace mucho.

-¿Como?

-Que hace mucho que la gente no era quemada por temas de religion. Siglos. Ahora entiendo que no sepas lo que es un cáncer. De donde vengo, ya ni siquiera usamos caballos.

-¿Y que usais?

-Coches, parecidos a los de tu época pero que no son tirados por animales sino por una máquina. Aviones, máquinas que pueden volar como los pájaros y muchas mas cosas.

-Puta inquisición, ¡lo que me he perdío!

-Bueno… tampoco te creas. Habrías muerto antes de ver nada de eso. ¿En que año moriste?

-Pfffff, del calendario cristiano ni idea. Era el año 920 según el islam, creo recordar.

-Bueno, digo yo que los moros usarán el mismo calendario. Pues hasta mil años después seguíamos usando caballos.

-Ya, y ¿ya no hay guerras santas en el futuro?

-Pues si y no. Es algo complejo, el petróleo, el imperialismo, tardaría mucho en explicártelo…

-Ejem…. ejem….

-Claro, que si vamos a estar aquí toda la eternidad, supongo que tienes razón… una curiosidad. ¿Aparte de hablar, no tienes ninguna aspiración mas de esta nueva vida?

-Tampoco se le puede llamar vida. No comes, no respiras, no follas o lo que es peor, no tienes ganas de follar… Supongo que tarde o temprano, pasará algo. Llegaremos al final del camino o algo. A veces, así de repente y sin saber cómo, alguien desaparece. Supongo que espero desaparecer en alguna baza. En una ocasión un morito muy majo me contó una historia de no se que tío de las indias, donde la seda ¿sabes? Y que esa gente creía que cuando morías, volvías otra vez como un bebé. No sé, para mi que tiene mas sentido.

-Te refieres a la reencarnación. No se, aun así debe de ser aburrido. Estar aquí, asi, de esta forma, sin darte ninguna explicación. Si lo llego a saber…

-¿Si lo llegas a saber que? ¿No te mueres? Jajajaja

-No se, me hubiera suicidado. A lo mejor te llevan a un sitio distinto.

-Que va. No funcionaría. Yo me suicidé.

-¿Pero no dijiste que te llevaron a la hoguera?

-¿Hoguera? Que va. Me ataron a un palo, me rociaron con aceite y me prendieron fuego.

-Pues lo que digo, que eso no es un suicidio.

-Si lo es, porque me presenté voluntario.

-¿Que? ¿Porque?

-Una apuesta. Yo decía que Dios no existe. Y que si existía, le mataría. Discutí con el mariano y el abedul (se llamada abdesuputamadre, y como no podíamos pronunciarlo le llamábamos el abedul) y quedamos que si existia y le mataría ellos se enterarían de alguna forma y que si no existitia… ganaba. Y fui para la prefectura y dije que si era un enviado de satán y tal. Los dominicos encantados, los muy jodíos. Pero solo me encerraron. Luego les dije que ademas era protestante. Jejeje Eso ya era harina de otro costal. Y aquí estoy.

-Ya has demostrado que Dios no existe. ¿Que has ganado? Osea… No tiene sentido. ¿No te podías esperar a morir de forma natural para comprobarlo?

-!Buah! Me dolía el estomago, tenia las rodillas destrozadas y tenia cara de ogro. De sol a sol en la mina. Si llegabas a la cantidad los moros te daban vino, pero si no te azotaban. Y si cruzaba la frontera me iban a considerar un espía o un converso e iba a ser peor. Ademas, luego estaba esa maldición divina… Pero no era Dios. De pequeño el zapatero del pueblo donde nací, Arapiles, era muy devoto. Y mira, también le cazó esa plaga. Una de las miles de razones por las que Dios no existe. Tonterías. Si quemabas los cuerpos y te guardabas de no mezclarte con la gente adecuada, no te pasaba nada. Pero eso es muy difícil. hasta los nobles caían enfermos. Hubo un tiempo en que tenia la ilusión de poder llegar al sur, a Cádiz, y enrolarme en la tripulación de algún navío que fuese a la nueva tierra. Pero… dicen que la mitad de los barcos no llegaban a puerto y que se caían mas allá de la finisterra. No se. A mi que todo eso de un lugar lleno de oro donde hay animales que hablan, me suena a comedia. Así que, llegamos a un punto que da lo mismo todo. Tambien da lo mismo como mueras. ¿Y tu que? ¿Que hacías cuando estabas vivo?

-Era un funcionario.

-¿Y eso que es?

-Déjalo.

-Explícame al menos lo que es un cáncer.

-Es una enfermedad, como tu plaga.

-Lo siento hombre, esas cosas son desagradables.

-¿Y morir quemado no lo es?

-Pues la verdad no es para tanto. Al principio jode, pero son solo unos segundos. La plaga es estar varios días en la cama, con fiebre y hambre.

-El cáncer es bastante mas de unos días, créeme. Y si Dios existe, también le mataría.

-Pues si le ves me avisas, ¿Vale?

-Claro. Aunque no lo harás. Si no ha aparecido ya, es que es un cobarde.

-¿Y que imperio teneis ahora?

-El americano.

-mmm no me suena. ¿Es de Europa?

-No

-¿Y en españa hay realeza?

-Si.

-Hay cosas que nunca cambian, eh… ¿como se llama el cabrón?

-Pues se llama Jua…

¡¡pum!!

¡ostia! Ha desaparecido. ¿Y ahora que hago yo?

MORALEJA: Nadie se mete con la corona.

Colibritis momentánea.

Un egoísta es una persona que piensa mas en sí misma que en mí.

Tristeza:

Hoy por mis venas no corre sangre sino electricidad. Desconcertado. Soy una mezcla de sal y miel. Mirando alrededor, ojos que se mueven veloces, que buscan algo y no lo encuentran. La frontera entre lo humano y lo ruin. Avatares que cocina el destino.

Crónicas de la miserabilidad humana. Miedo a perder propiedades y esperanzas. Manjares de humildad. Maestro en vender la piel del oso antes de cazarlo. Sobredosis de resignación. ¿Volverán las oscuras golondrinas? Un alter ego de Ignatius. Aun tengo que hablar con mi abogada. Y ayer, para cenar, circo bizarro donde el único espectáculo son los conflictos de intereses. Y palabras vanas. Aquí no hay quien viva. Crónicas de la miserabilidad humana.

Soy dos personas: Una mira al futuro y tiene esperanza. La otra mira al pasado y solo tiene miedos. Estoy enfermo de mí mismo (Gracias melón)

Memento… ¡Un momento!

Provengo de cenizas. No estoy muerto.

No estoy solo. (Es decir: No quiero estarlo)

Aun sé quien soy. Aun sueño con almendros. Aun tengo que hablar con mi abogada. Aun tengo una casa (aun tengo un pasado)

Sonrisa.