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Enemigo mio

3 Julio, 2007

En un capítulo de Stargate de la séptima temporada, llamado “enemigo mío”, los Tauri encuentran una mina de Naquadah abandonada y se disponen a extraer el valioso mineral. Pero pronto comienzan a aparecer cadáveres y descubren que hay “Unás” en las cercanías.

Los Unás son unas criaturas antropomórficas, con aspecto de lagartos, inteligentes pero poco evolucionados, muy “tribales”. Fueron la raza que esclavizaron los Goual’ud antes de los humanos. Son fuertes y resistentes. Y algo cabezotas.

Los Tauri, (nosotros, vaya) que necesitan Naquadah a cualquier precio pero a su vez representan el bien moral y la justicia, deciden que lo mejor es aprovechar su superioridad para resolver el asunto… por la fuerza, que para algo son militares. Por fortuna, está Daniel Jackson que, una vez mas, intentará solucionar el conflicto mediante el diálogo.

Cuento esta historia porque la realidad, una vez mas, supera a la ficción, y podemos encontrar ejemplos en cualquier rincón de la fantasía. Son muchos los indígenas que han muerto a manos de los occidentales, que en su superior inteligencia y tecnología aprovecharon su posición dominante para, en algunos casos hasta extinguir, culturas enteras.

En esta historia el final es feliz y con sorpresa. D. Jackson trae a “Chacka”, un antiguo Unás de pasados episodios y con el que tiene una buena relación, para que haga de mediador con el jefe de la tribu. El bueno de Jackson intenta explicarle por todos los medios que si no los dejan en paz, los Tauri vendrán con su tecnología y los matarán a todos. Pero la mina es el lugar de la antigua esclavización de su pueblo, es un lugar sagrado para los Unás y son obstinados en tales menesteres. El problema es que los Tauri no sabían que los Unás de ese planeta son MUCHOS MAS que ellos. Y cuando atacan se dan cuenta de que están rodeados. Simplemente por número jamás ganarían esa batalla.

Al final, al borde de la muerte, Jackson consigue que ni unos ni otros ataquen y con paciencia y talante logra un acuerdo: Como los Tauri quieren el Naquadah para luchar contra los Goual’ud, antiguos esclavizadores de los Unás, éstos ayudarán a los Tauri, pero como el mineral esta en un lugar sagrado y no quieren profanarlo, honrarán a sus antepasados extrayendo el mineral ellos mismos.

La moraleja es obvia. De exterminar una población (con la excusa de la necesidad y la inevitabilidad) a obtener mano de obra gratis solo por el respeto a la vida y paciencia. La equivalencia para la vida real también es simple. No te desesperes. La vida da muchos giros. Un derrota se puede convertir en una victoria. Una desgracia en una oportunidad.

Siempre hay recompensa para el que espera.

3 comentarios

  1. Me encanta la serie, y me encantó ese capítulo… :-)
    En la serie se tratan mucho todo esos temas: el respeto hacia los demás, el no sacar conclusiones hasta conocer realmente, el espíritu de compañerismo…
    Un abrazo.


  2. y la película del mismo nombre no la has visto? Yo hubo una temporada q la veía muy a menudo (por motivos ajenos a mi voluntad) y la verdad es q es muy chula. Tb mu friki, todo hay q decirlo :D


  3. En su día supongo que también. Ese maldito aro de agua es realmente atractivo. Hoy en día, ya mas crecido, tengo ciertas cosas que achacarle a la película. Empezando por ese actor tan expresivo que es K. Russell.

    La serie, es sencillamente, el mejor show TV de ciencia ficción.



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